La conmemoración del 40.º aniversario de Prensa Ibérica es un hito que queremos compartir con nuestros lectores, anunciantes y periodistas. La confianza de los primeros, la fidelidad de los segundos y la credibilidad de los terceros explican el éxito de una compañía que, como la Constitución Española, dio sus primeros pasos en diciembre de 1978, cuando Javier Moll y Arantza Sarasola pusieron en marcha, con valentía y visión empresarial, un apasionante proyecto mediático.

Cuatro décadas después, y en un momento de cambios vertiginosos, merece la pena tomar perspectiva, mirar al retrovisor y contemplar el camino recorrido hasta convertirnos en uno de los grandes grupos de comunicación en España.

Esa mirada retrospectiva ha de servirnos, sin caer en la autocomplacencia, como acicate para redoblar nuestros esfuerzos por servir cada día la mejor información y por conquistar ese futuro de transformación digital en el que ya estamos inmersos con paso firme y decidido.

Conscientes de la importancia de la transición hacia lo digital, hemos invertido en tecnología de última generación, captado nuevo talento y apostado por la formación de nuestros profesionales

La consecución de avances tecnológicos inimaginables hace sólo unos años y la universalización de internet han dado origen a nuevas formas de comunicación y a nuevos hábitos de consumo que constituyen una gran oportunidad y un estimulante desafío.

Si, allá por los años 80, Prensa Ibérica fue uno de los primeros grupos en sustituir la máquina de escribir y el fax por los ordenadores en lo que supuso una primera revolución tecnológica, a finales de los 90 los diarios de nuestro grupo no dudaron en abrazar las innovaciones digitales y comenzaron a crear sitios web en internet. Esta segunda revolución nos ha llevado a redefinir conceptos, adaptar estructuras y reorganizar métodos de trabajo.

Conscientes de la importancia de esta transición hacia lo digital, orientada a ofrecer a nuestros lectores productos de calidad en diversos soportes, hemos invertido en tecnología de última generación, hemos captado nuevo talento y hemos apostado por la formación de nuestros profesionales.

En la actualidad, cuando el proceso de transformación que ha propiciado internet aún no ha concluido, hay quienes se refieren a los dispositivos móviles inteligentes como los artífices de una nueva revolución, la tercera.

El teléfono móvil, que es ya una extensión de nuestro brazo, se ha convertido más en un ingenio para estar conectado a internet y consumir todo tipo de productos y servicios, entre ellos noticias, que para efectuar llamadas.

El último informe anual de Global Web Index confirma que el uso del smartphone continúa creciendo en Europa. Es el dispositivo que mayor número de ciudadanos posee y el que más se utiliza para acceder a internet. Seis de cada diez jóvenes leen noticias a través del móvil.

La sociedad cambia y, con ella, los medios de comunicación. En Prensa Ibérica consideramos esencial el conocimiento de la audiencia para entender mejor sus preferencias y poder ofrecer a nuestros lectores, basándonos en el análisis de datos, el producto informativo que en cada momento y en cada lugar precisen.

Atentos a los intereses de nuestros clientes y a las demandas del mercado, Prensa Ibérica, que es hoy una compañía multimedia, ha puesto además los cimientos para dotar su información de la dimensión audiovisual que los tiempos actuales requieren. En los últimos años han crecido de forma sorprendente el consumo de vídeo online y la inversión publicitaria asociada a él. De hecho, nuestros diarios producen ya unos 2.000 vídeos al mes que generan más de dos millones de reproducciones. El campo audiovisual digital es, sin duda, otra de nuestras grandes apuestas de futuro.

Ante la incertidumbre que provoca el descenso en el consumo del periódico tradicional, en Prensa Ibérica creemos que, pese a la complejidad de las circunstancias, hay futuro para los medios impresos, y especialmente para los locales.

En medio de esa inmensidad inabarcable que representa internet, los ciudadanos van a necesitar siempre un relato informativo coherente y ordenado de los hechos noticiosos que tienen lugar en su entorno más próximo y van a precisar, ahora más que nunca, de un periodismo fiable, riguroso, independiente y plural. La calidad y la credibilidad son nuestras grandes bazas en un nuevo escenario ante el que cabe ser optimistas.

El factor diferencial radica en ser capaces de generar contenidos de calidad que puedan, además, adaptarse con versatilidad a una amplia variedad de plataformas y canales de distribución.

La última edición del Libro Blanco de la Información, publicado por la Asociación de Medios de Información (AMI), concluye que los medios están consiguiendo consolidar el negocio tradicional, al tiempo que empiezan a obtener nuevo retorno del negocio digital, que está creciendo por encima del mercado.

No existen fórmulas milagrosas, pero es evidente que el hándicap del sector consiste en superar los modos tradicionales de financiación, buscar la convergencia en sus estrategias impresas y digitales, y encontrar un nuevo modelo de negocio que aporte soluciones creativas e innovadoras tanto en ventas y suscripciones como en publicidad.

Steve Jobs decía que “convertir ideas interesantes y tecnologías incipientes en una empresa que pueda innovar durante años requiere mucha disciplina”.

En Prensa Ibérica estamos preparados para afrontar ese gran reto que representa el futuro.