Cuarenta años de éxitos, cuarenta años de ilusión, cuarenta años a vuestro lado. Siempre he sido una amante del papel en todas sus versiones. Cuando era una niña devoraba cuentos de Los Cinco y Las Mellizas. Con el paso de los años, esta afición continúa presente y, siempre que puedo, me sumerjo en la lectura de libros. También, cada mañana, junto a un reconfortante café, repaso la actualidad de la provincia de Zamora en La Opinión-El Correo de Zamora, nuestro periódico en papel, editado por Prensa Ibérica. Y digo nuestro porque todos y cada uno de nosotros hemos crecido con él. Y me empapo de la actualidad de la provincia desde la perspectiva y la responsabilidad de estar al frente de la Diputación Provincial que durante estos 40 años ha sido una herramienta imprescindible e insustituible para dar cumplimiento al artículo 139 de la Carta Magna que nació del consenso de todos los españoles, por el que se garantiza que “todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del estado”, con independencia de dónde vivan.

Millones de españoles y miles de zamoranos viven hoy en el medio rural y en su mayoría en pequeños pueblos porque así lo han decidido voluntariamente. Personas a las que no se les pueden negar los mismos derechos y oportunidades que al resto de ciudadanos. Y es ahí donde las diputaciones tenemos una labor fundamental como garantes de la igualdad de los habitantes del medio rural para que no se conviertan en ciudadanos de segunda.

Cuatro décadas en las que La Opinión-El Correo de Zamora ha estado a nuestro lado, en todos los rincones de la provincia, para dar fe de ello, para trasladarlo a todos los zamoranos.
Testigo del trabajo de la Diputación, el periódico ha tenido un papel fundamental para llevar esa información a muchos hogares del medio rural, pero también a muchos lugares de reunión de los vecinos y puntos neurálgicos de los pueblos como los ayuntamientos, salones o clubes sociales, bares, telecentros…

En multitud de localidades y durante mucho tiempo, a través de los anuncios y edictos que la propia institución publicaba, era el medio que tenían los ciudadanos para saber cuándo se ponían al cobro los tributos, cuándo había convocatorias de oposiciones, contrataciones, expropiaciones, cortes de carreteras, servicios de nueva creación, etc.

En estos cuarenta años hemos compartido informaciones que justifican plenamente el papel constitucional otorgado a las instituciones provinciales que cuentan con un profundo arraigo en la vertebración territorial de España.

Nuestra provincia cuenta con más de 500 pequeños núcleos de población englobados en 248 ayuntamientos, a los que la Diputación presta servicios que no se pueden poner en tela de juicio.
Las páginas de La Opinión-El Correo de Zamora han recogido a la perfección el papel de la Diputación en auxilio de los municipios pequeños y medianos que por sí mismos tendrían grandes dificultades para subsistir.

De no haber existido las diputaciones es probable que algunos municipios hubieran desaparecido, por lo que su papel es imprescindible e insustituible en el reto demográfico que amenaza al medio rural, no solo en Zamora, sino en gran parte de España y en muchos países de la Unión Europea.

El diario cabecera de todos los zamoranos también ha sido testigo del trabajo realizado por la Diputación de Zamora para que los ciudadanos tengan los mismos derechos y oportunidades, cualquiera que sea el lugar en el que vivan, que dispongan de unas carreteras provinciales dignas para acceder a servicios básicos como el médico, la farmacia o el supermercado, para que los niños puedan acudir a los centros escolares en condiciones adecuadas de seguridad, para que nuestros mayores permanezcan en su lugar de residencia, en su entorno, mediante la prestación del servicio de ayuda a domicilio, la teleasistencia o el servicio de los centros municipales integrados, antes conocidos como comedores sociales, iniciativa novedosa que comenzó a poner en práctica la Diputación de Zamora, en una idea exportada después a muchas provincias del resto del país.

La Opinión-El Correo de Zamora ha sido también una excelente correa de transmisión para poner de manifiesto que la Diputación Provincial es la institución territorial más adecuada para la coordinación de los servicios municipales de los Ayuntamientos, garantizando su prestación integral y precisa.

Las diputaciones provinciales también prestamos la asistencia y cooperación jurídica, económica y técnica a los municipios, especialmente los de menor capacidad económica y de gestión y, al mismo tiempo, garantizamos en todos los municipios de menos de 1.000 habitantes la prestación de los servicios de Secretaría e Intervención, básicos para el normal funcionamiento de los ayuntamientos, para que puedan materializar sus proyectos y resolver los problemas y las necesidades de sus vecinos.

Asimismo, hemos asumido los servicios de gestión de la recaudación tributaria, los de tratamiento de residuos en los municipios de menos de 5.000 habitantes, y los de prevención y extinción de incendios en los de menos de 20.000 habitantes. En definitiva, servicios que contribuyen a una mejora conservación de nuestros pueblos y nuestro entorno natural.

La Diputación Provincial de Zamora financia los planes municipales de obras que contribuyen a la dotación de obra básica sin aportación económica para los municipios y que suponen una mejora de las infraestructuras, servicios y equipamientos municipales, y contribuyen a la mejora y conservación de la red viaria de su titularidad y en muchos casos ayuda al mantenimiento de los caminos rurales municipales.

Hemos demostrado ser eficientes en la resolución de muchos de los problemas del medio rural, porque somos las administraciones más cercanas a los municipios, más y mejores conocedoras de la realidad municipal y de las necesidades de prestación de servicios por parte de los ayuntamientos.

A la vista de lo expuesto, no se puede cuestionar el papel realizado por las diputaciones provinciales, con aciertos y errores, con luces y sombras, pero siempre estando al lado de los ayuntamientos ejerciendo su papel de “ayuntamiento de ayuntamientos”, y al lado de los habitantes del medio rural para resolver sus problemas y necesidades básicas como disponer de agua potable en sus domicilios, de calles dignas, en definitiva, para hacer más habitables nuestros pueblos.

Una labor que todos los zamoranos han podido conocer a través de las páginas de La Opinión-El Correo de Zamora fruto del buen trabajo que han realizado estas décadas todos y cada uno de los profesionales que han trabajado y colaborado para que el rotativo salga a la calle cada día.

Pero todavía queda mucho por hacer y ahora nos enfrentamos al reto demográfico que es un problema generalizado. Seguiremos poniendo todo nuestro empeño y colaborando con el resto de las Administraciones Públicas en lo que competa a cada uno de nosotros para seguir generando oportunidades de progreso y desarrollo en la provincia de Zamora, para atraer empresas y generar empleo, para que los zamoranos no tengan que emigrar a otras provincias y opten por quedarse aquí y realizar en Zamora su proyecto de vida. Y para ello, las diputaciones contamos con la mejor herramienta que son los alcaldes y los concejales de nuestros pueblos, con los propios zamoranos y con una provincia plagada de riquezas que debemos aprovechar.

Desde la Diputación de Zamora queremos y deseamos que Prensa Ibérica siga contando las virtudes del papel de la Diputación a través de LA OPINIÓN-EL CORREO de Zamora durante muchos años, siendo el testigo del progreso y del desarrollo económico de la provincia por el que todos trabajamos y que tanto anhelamos, para contar al mundo entero los logros de los zamoranos.
Por ello, estoy segura de que tanto a Diputación Provincial de Zamora como el periódico de los zamoranos colaboraremos para crear sinergias positivas en la provincia.
Enhorabuena y muchas gracias.