El destino quiso que Prensa Ibérica naciera exactamente el mismo día que los españoles dimos nuestra aprobación a una nueva Constitución cuyo artículo 20 consagraba, en su primer punto, el derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”.

Fue precisamente el 6 de diciembre de 1978 cuando inicié, junto a mi esposa Arantza, un viaje periodístico y empresarial que cumple ahora cuarenta años y que comenzó en fecha tan señalada con la adquisición de Prensa Canaria, la compañía editora de La Provincia y Diario de Las Palmas.

El reconocimiento expreso a la libertad de prensa, pilar esencial de todo estado social y democrático de derecho, representaba —junto a la irrupción de los partidos políticos y la creación de las Cortes Generales— un motivo más para creer que España daba definitivamente pasos firmes hacia la transición política y hacia una transformación social capaz de modernizar el país.
En ese contexto, los españoles concedimos a la prensa libre —al Parlamento de papel, se decía entonces— una función decisiva, puesto que fuimos muy conscientes de que la información era la mejor garantía de apertura, pluralismo, democracia y progreso.

LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA ha representado con determinación los intereses generales de la provincia, desde las máximas de la independencia y la proximidad a los lectores

Nuestros medios de comunicación fueron reflejo desde el principio de esos aires de libertad que respiraba el pueblo español y contribuyeron a construir una sociedad mejor tendiendo puentes con los lectores y facilitándoles una información solvente y veraz.

La historia de Prensa Ibérica ha discurrido en paralelo a la historia de nuestra democracia y nuestros diarios, cómplices únicamente de la ciudadanía, han sido observadores fiables de los acontecimientos más destacados que, a lo largo de estas cuatro décadas, han jalonado el período de mayor prosperidad vivido hasta ahora en nuestro país.

En 1984 Prensa Ibérica incorporaba La Nueva España de Asturias, Levante de Valencia e Información de Alicante. Y dos años más tarde se sumaba a nuestra red de medios Faro de Vigo, el diario decano de la prensa en España.

En 1988 se fundaba La Opinión de Murcia y en 1990 nacía La Opinión de Zamora, que en el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona se fusionaba con El Correo de Zamora para dar origen a la cabecera actual.

El diario, que es el único de los diecisiete periódicos de nuestro grupo que desarrolla su actividad en una provincia del interior peninsular, ha afianzado su liderazgo entre los medios de comunicación de Zamora y se ha consolidado como un referente informativo de Castilla y León. Su capacidad de influencia y penetración en la sociedad y su sintonía con los lectores zamoranos lo convierten en un claro exponente del periodismo local de vanguardia.

La nueva etapa de La Opinión-El Correo de Zamora iniciada con Prensa Ibérica estuvo marcada, desde el principio, por la puesta en marcha de una ambiciosa transformación tecnológica y por la consolidación de un nuevo modelo de información independiente que, aunando tradición y modernidad, preserva las señas de identidad del pueblo zamorano.

Desde las páginas de nuestro diario hemos representado con determinación los intereses generales de la provincia. En nuestra permanente aspiración de progreso, La Opinión-El Correo de Zamora fue altavoz de la sociedad civil zamorana cuando luchó por convertir el Cuartel Viriato en campus universitario y siempre ha defendido la necesidad de adoptar medidas que frenen el éxodo rural, que amortigüen los efectos de la despoblación y que pongan fin al aislamiento mediante infraestructuras capaces de generar cohesión y oportunidades.

Nuestro apoyo a la autovía entre Zamora y Tordesillas que conecta con Madrid y al tramo de la A-66 que une Benavente y Zamora son buena muestra del compromiso inquebrantable con el futuro de esta provincia. La implicación de nuestro periódico en las aspiraciones de esta tierra se extiende también al tren de alta velocidad, que se ha convertido en una de nuestras incansables reivindicaciones.

Cabe destacar también la labor de divulgación que nuestros periodistas realizan para dar a conocer los atractivos culturales y turísticos de Zamora, que cuenta con un excepcional patrimonio histórico y monumental. La amplia cobertura informativa que, cada año, La Opinión realiza de la Semana Santa, el acontecimiento religioso, cultural y social más relevante de la ciudad, es fiel reflejo de los fuertes lazos que nos unen a este pueblo.

La vida social de los zamoranos encuentra, además, un magnífico punto de encuentro en el Club La Opinión-El Correo de Zamora, un foro abierto y plural que fundamos en 1993 para favorecer el diálogo y el intercambio de ideas sobre los asuntos que ocupan y preocupan a la ciudadanía.

En el 40 aniversario de Prensa Ibérica reafirmamos nuestra apuesta por esta provincia a través de las páginas de La Opinión-El Correo de Zamora, un diario importante de un grupo de comunicación que es hoy referente de la información regional y local en España, y que suma un millón y medio de lectores en papel.

En Internet, los diarios del grupo superan los 34 millones de usuarios web mensuales y los 170 millones de páginas vistas al mes. En la actualidad y menoscabo del papel, Prensa Ibérica está inmersa en un ambicioso proyecto de transformación tecnológica, digital y multimedia que nos va a permitir seguir creciendo y afrontar con garantías los apasionantes desafíos que el sector tiene por delante.

Nuestro grupo hace gala de tres máximas que ha convertido en seña de identidad: la autonomía de cada una de las compañías que integra el grupo, la independencia en lo editorial respecto a los poderes públicos y privados, y la proximidad a la ciudadanía, de la que nos sentimos parte indisoluble.

En Prensa Ibérica amamos el periodismo y lo vivimos con pasión. La tensión informativa que se percibe en cualquiera de nuestras redacciones es la prueba más fidedigna del buen hacer de nuestros periodistas, que cada día se desviven por ofrecer la mejor información.

A todos ellos, con motivo del 40 aniversario, vaya mi más profundo agradecimiento. Gratitud que extiendo, por supuesto, a todos nuestros lectores por la confianza que depositan en nuestras noticias, y a todos los anunciantes, por su fidelidad.