|
Un Zamora bien conjuntado gana con solvencia a un Oviedo por madurar en Pola de Lena gracias a los goles de Sergio García y Dani Hernández
FICHA TÉCNICA
OVIEDO - ZAMORA CF (1-2)
Oviedo 1
Zamora 2
Oviedo: Ruyales, Iván Rubio (Juanpa, min. 65), Efrén (Negredo, min. 65), Baquero (Dani Hernández, min. 65), Lenin (Cantero, min. 65), Aitor Sanz (Adrián, min. 75), Pascual (Coutado, min. 75), Manu Buisto (Martins, min. 54), Dani Aquino (Diegui, min. 46), Señé (Miki, min. 75) y Cervero (Jairo Cárcaba, min. 75).
Zamora: Miguel, Dani Mateos, Sergio García (Jorge Hernández, min. 56), Jacobo (Dani Palacios, min. 56), Alberto Prada (Cela, min. 54), Josete, Dani Hernández (Agustín, min. 77), Nacho Matador (Cristian, min. 56), Rubiato (Iñaki, min. 49), Edu Paya y Miguel Santos (Pablo Benito, min. 88).
Goles: 0-1, min. 37: Sergio García. 0-2, min. 65: Dani Hernández, de falta directa. 1-2, min. 88: Jairo Cárcaba.
Árbitro: Fernández Pérez, de la delegación de Mieres. No mostró tarjetas.
Incidencias: Buena entrada en El Sotón, con mayoría de seguidores oviedistas.
José Palacio / Carlos Toyos
José Palacio / Carlos Tollos
El Zamora dejó claro que avanza por buen camino en su preparación al campeonato liguero y se impuso ayer en Pola de Lena al Oviedo en el Memorial Ricardo Fernández por 1-2 en un partido en el que la mayor conjunción y ambición de los rojiblancos se impuso a un cuadro asturiano en proceso de acoplamiento y con caras nuevas por llegar.
El Zamora estuvo mejor sobre el césped que uno de los presumibles «gallitos» del Grupo I pese a que no hubiera tanta distancia futbolística entre el bloque tutelado por Aguirre y el de Sarriugarte. Eso sí, las diferencias fueron en aspectos fundamentales para dominar un encuentro liguero. A los zamoranos les bastó con estar ordenados y presionar bien la salida del balón de los azules para no pasar apuros. Además, por si fuera poco, fueron más eficaces.
Al cuadro rojiblanco le bastó un balón prolongado, que aprovechó a las mil maravillas Sergio García para batir a Ruyales, y una falta directa de Dani Hernández para adquirir una clara ventaja. Poco importó que en los últimos minutos, en un duelo desvirtuado por los cambios, Jairo Cárcaba maquillara el resultado en una buena jugada personal.
El Zamora formó con un equipo inédito en lo que va de pretemporada. Un once al que regresaron Josete y Nacho Matador y en el que también estuvo el jugador a prueba Edu Payá.
La claridad de ideas con la que inició el choque la escuadra de Aguirre privó de mordiente al Oviedo. El equipo azul tuvo muchos problemas para dar sentido a la salida del balón y sobrepasar la presión de un bloque zamorano bien armado sin renunciar a atacar.
El Oviedo, espeso y lento, apenas se acercó a la portería de Miguel. Un disparo de Manu Busto, en el minuto 4, y un centro del propio delantero al que no llegó Cervero, en el minuto 35, fueron las mejores opciones ofensivas de los oviedistas en la primera mitad.
El Zamora tampoco es que fuera más allá, pero inquietó en cada llegada y aprovechó las ocasiones más claras de las que dispuso. Como por ejemplo la prolongación de un balón que llegó a pies de Sergio García, de nuevo protagonista en el ataque rojiblanco. El veloz jugador celebró su cumpleaños con un disparo desde la banda derecha que sorprendió a Ruyales, anotando el 1-0 en el minuto 37.
La segunda mitad se inició con la misma tónica. El Oviedo seguía atascado en su juego, mientras que el Zamora estaba a gusto con el desarrollo del partido, controlando el duelo tanto sin balón como con él.
Más cómoda se presentó la situación tras el minuto 65. De nuevo, en otra clara ocasión, el Zamora aumentaba su ventaja, esta vez con el primer gol de Dani Hernández con la primera plantilla al ejecutar un libre directo de manera magistral.
Con el 0-2 llegó el típico carrusel de los cambios, tras el cuál el partido apenas varió. Si bien el Oviedo pareció ganar en profundidad, el Zamora se mostraba tan sólido y conjuntado como al inicio.
De hecho, los rojiblancos pudieron aumentar su cuenta en alguna que otra aproximación al área de un cuadro local que recortó distancias cuando se acariciaba el final en una acción individual de Jairo Cárcaba, que de vaselina marcaba el definitivo 1-2.
Un ilusionante resultado para el Zamora que, sin alardes, ayer dio un pasito más hacia delante en su juego y se mostró más cohesionado que uno de los «cocos» de la liga.
|