
EFE.-Juan Pablo II ya tiene reliquia oficial: su sangre. Una ampolleta con el preciado líquido ha sido instalada el lunes día 5 de diciembre en la Iglesia de Santa María del Prato, en Génova, Italia.
La reliquia estará allí sólo unos días ya que el día 9 de diciembre será trasladada a la Catedral de Génova. La sangre del difunto Papa se conserva desde antes de su muerte, en abril de 2005 y los responsables del Vaticano aseguraron que dicha reliquia sería presentada para la veneración de sus fieles en un relicario precioso custodiado por la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

Sin embargo, la reliquia de la sangre de Génova no es la única. Ya hay distribuidas por el mundo varias gotas de sangre que han atraído, como en México, a miles de fieles. El fluido se conserva en estado líquido gracias a la presencia de una sustancia anticoagulante que estaba en las probetas al momento de la extracción, señalaron fuentes del vaticano. En los últimos meses de su vida, Juan Pablo II fue ingresado en numerosas ocasiones. En una de ellas, se le sacó una cantidad de sangre como prevención por si el pontífice necesitaba una transfusión. La sangre se conservó en cuatro pequeños contenedores, según explicaba en su día el comunicado del Vaticano.

Dos de estos contenedores fueron entregados al secretario particular del Papa, Stanislao Dziwizs, y los otros dos fueron custodiados en el hospital por las religiosas que atendían a Juan Pablo II. Con motivo de la beatificación del Papa, dos ampollas fueron colocadas en relicarios. El primero fue venerado en mayo por los religiosos que se acercaron al Vaticano y está custodiado en la Basílica de San Pedro en un espacio destinado a guardar las reliquias de beatos y santos. Las ampollas que se entregaron a su secretario particular, serán veneradas en un santuario en honor de Juan Pablo II que se está construyendo en las inmediaciones de Cracovia (Polonia).
Actualizado (Lunes, 05 de Diciembre de 2011 17:48)



